Consejos para elegir bien las gafas de un niño

Tras visitar al oftalmólogo que es el profesional que puede prescribir gafas en niños, los padres tienen que tomar la decisión de qué gafa comprar.

A veces es una ardua tarea elegir sobre todo en los niños más pequeños (imaginaos con apenas unos meses de edad) o en niños con caritas pequeñas o “especiales” y no digamos si requieren gafas especiales como en determinadas circunstancias como progresivas, bifocales, de afaquia, etc.

Aunque parece una cuestión superflua debo deciros que elegir la gafa correcta a un niño en cuanto a montura se refiere se trata de un hecho crucial en el tratamiento del niño con defectos de refracción es decir, miopía, hipermetropía y/o astigmatismo.

Os sorprenderíais si os dijera que muchos niños no llevan la montura adecuada.

Es decir, que no la llevan ajustada a la forma de su cara, de su frente, nariz y ojos. De tal forma que o bien por exceso o bien por defecto, es decir, o muy grandes (las menos veces) o muy pequeñas (lo más frecuente) la gafa no está a la altura de donde debiera en relación al ojo.

Niña con gafas y coletas

En este post os voy a resumir las recomendaciones de la Sociedad Mundial de Oftalmología Pediátrica a este respecto:

  • Las gafas del niño no pueden estar sustentadas por el puente nasal como los adultos, al estar este aun o desarrollado, por lo que debe ser la propia gabela la que lo de sustento.
  • El material de la montura debe ser robusto pero elástico para absorber los impactos, sin bordes ni esquinas traumáticas.
  • Los niños que sólo tiene un ojo con visión deberían llevar lentes de policarbonato para mayor seguridad.
  • La óptica debe estar bien centrada: es decir debe coincidir el centro óptico de la gafa con el eje visual (pupila) del niño.
  • Es importante el aspecto estético: dejad que sean vuestros hijos los que en la medida de lo posible elijan al menos el color, para que sean de su agrado
    Todos estos aspectos favorecen la aceptación de la gafa por el niño; si está bien elegida, la graduación es correcta os aseguro que la llevará con agrado y el resultado esperado será optimo.

Tomaos vuestro tiempo para elegir adecuadamente la montura y no dudéis en preguntar a vuestro oftalmólogo sobre este tema. Él os asesorará adecuadamente.

Aunque no soy óptica me gustaría daros algunos consejos.

Recientemente he recibido las recomendaciones del uso de gafas en niños de la Sociedad Mundial de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo.

Las gafas en el niño cumplen una tarea aún más importante que en el adulto: ayudan a que el niño desarrolle bien la visión, o le mantenga alineados los ojos (es decir, controlen un estrabismo). En otros casos las gafas cumplen una misión protectora frente a posibles traumatismos sobre todo en niños con un ojo único o baja visión.

Es necesario encontrar una montura que tenga en cuenta varias medidas que a vosotros padres pueden pasarse lógicamente por alto, pero que conviene que conozcáis: la distancia interpupilar, la distancia entre las órbitas, el puente de la nariz. Estas medidas varían de unos niños a otros y por supuesto entre adultos niños.

Elegir gafas del niño

Por favor: ¡no elijáis una montura de adulto en tamaño pequeño! Recordad que un niño no es un adulto en pequeño…sino un niño.

Cuando una gafa está correctamente colocada, el centro de la gafa (lo que se denomina centro óptico) debe coincidir con las pupilas (lo que se denomina eje visual).

Por ello si vuestros hijos llevan gafas y queréis saber si la gafa del niño es la adecuada si las gafas, situaros a su altura, pedid que os mire a vuestros ojos y observad si las pupilas están en el centro de la gafa.

También es importante la estética a la hora de elegir la gafa: por supuesto que sí! Una gafa del agrado del niño, que mantenga o mejore su autoestima, que sea acorde a su personalidad ayudará al buen cumplimiento del tratamiento óptico. Por eso que el medida de lo posible que elija vuestro hijo.

Pero una vez colocada la gafa en vuestro hijo ayudad al óptico en que sitúe correctamente los centros ópticos

  1. Material de la montura: plástico o de “pasta” que no permite deformar ña montura. Evitando las molestas plaquetas de las metálicas que con el tiempo pueden molestar mucho…
  2. Forma; yo prefiero las gafas redondas u ovaladas, grandes que se ajustan más a la forma del ojo, llegando a la ceja y descansando en el área de la nariz-ojera. Asé se permite un campo amplio de visión y así no tendremos el inconveniente del niño que mira por encima o le dificulta la mirada de una cierta parte.
  3. Puente nasal; en niños que no tengan desarrollado los huesos de la nariz el puente debe ser invertido es decir, colocado al revés. Así no se deslizarán las gafas por la nariz y estarán mejor ajustada
  4. Tipo de cristal; orgánicos o de policarbonato. Son materiales muy resistentes a los golpes y caídas que soportan con frecuencia las gafas de los niños. En cambio se rallarán con frecuencia. Además el policarbonato es un filtro natural de la radiación ultravioleta, por lo que además se está protegiendo al niño de esta radiación que como sabéis está relacionada con la aparición de cataratas y de degeneración macular en la edad adulta
  5. Niños muy pequeños: silicona con banda elástica
  6. Sin olvidar un par de repuesto, sobre todo para aquellos más movidos
  7. Motivar y explicar a los niños la importancia de llevar las gafas. Que sea para ellos un útil más de su vida diaria y una experiencia, ¿por qué no?, agradable.

En resumen, una gafa bien ajustada es una gafa bien tolerada… los niños no notarán siquiera que llevan gafas y además cumpliremos con el objetivo de llevarlas siempre puestas.

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